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Así se hicieron gigantes los dinosaurios

Publicado: 10 Jul 2018 2:43 am
por Fermat
RAQUEL DÍAZ, Madrid, 9 jul. 2018 |19:48

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Cecilia Apaldetti (derecha) con los investigadores del Museo de Ciencias Naturales (IMCN-UNSJ) desenterrando el dinosaurio 'Ingentia prima'. /CECILIA APALDETTI

El primer gigante (Ingentia prima), así han bautizado paleontólogos argentinos a una nueva especie de dinosaurio herbívoro que ha hecho temblar el paradigma sobre cómo estos llegaron a ser lo animales más grandes que han habitado la Tierra. Con aproximadamente ocho metros de largo y casi diez toneladas de peso (el peso de dos o tres elefantes africanos), esta especie es el primer vestigio de gigantismo en los dinosaurios.

Los científicos argentinos encontraron algo más del 30% del cuerpo de esta nueva especie, una de las extremidades delanteras, el cuello casi completo y varias vértebras de la cola.

Ingentia prima vivió a finales del Triásico, entre los 210 y 205 millones de años, en la región suroeste de Pangea, en lo que hoy es la provincia de San Juan, Argentina. Los restos de este animal extinto, encontrados en 2015, han estado siendo analizados y los resultados se han publicado este lunes en la revista Nature Ecology & Evolution.

Esta especie coexistió con animales que no superaban los dos metros de altura (y las tres toneladas de peso), fue un verdadero gigante en vida y tatarabuelo de los grandes saurópodos (titanosaurios) que dominaron la Tierra casi hasta la caída del asteroide que dio por finalizado el cretácico y el reinado de los dinosaurios. "Más de 100 millones de años después del Ingentia prima vivieron saurópodos de hasta 70 toneladas, como por ejemplo Argentinosaurus o Patagotitan en Patagonia", apunta a EL MUNDO la paleontóloga e investigadora principal del estudio, Cecilia Apaldetti, de la Universidad Nacional de San Juan en Argentina.

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Reconstrucción en vida de 'Ingentia prima'. /JORGE A. GONZÁLEZ

Hasta ahora los registros más antiguos de gigantismo en los dinosaurios habían sido hallados en rocas más recientes, pertenecientes al período Jurásico (hace unos 180 millones de años aproximadamente), lo que hizo pensar que fue en ese período cuando alcanzaron lo requisitos adaptativos necesarios para convertirse en titanes.

"Con el descubrimiento de Ingentia queda claro que el gigantismo y los diversos patrones evolutivos relacionados con el gran tamaño, se originaron durante la primera etapa del surgimiento de los dinosaurios, es decir, en el periodo Triásico, y no en el Jurásico", recalca Apaldetti.

Ventajas evolutivas

La importancia del fósil radica en la capacidad de haber alcanzado un gran tamaño en vida sin tener las adaptaciones, consideraban necesarias, para soportar tanto peso (como las piernas rectas para soportar el peso o el crecimiento acelerado continuo). Ingentia tenía cavidades neumáticas en sus huesos, lo cual indica la presencia de sacos aéreos muy desarrollados (un sistema de respiración muy eficiente como es el de las aves actuales), que incluyen bolsas de aire en su interior.

Este rasgo conlleva a diferentes ventajas evolutivas. La respiración con sacos de aire les permite a los vertebrados tener aire oxigenado de reserva. En el caso particular Ingentia (y del resto de los dinosaurios gigantes que también tenían este sistema de respiración) podría haber favorecido una pérdida de calor más eficiente para mantener su sangre fría y refrigerar su cuerpo.

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