Emociones, razón y sociedad abierta

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Fermat
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Emociones, razón y sociedad abierta

Mensajepor Fermat » 14 Ago 2018 2:34 am

Luis Alfonso Herrera Orellana, 13 de Agosto de 2018
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Existe consenso entre exponentes contemporáneos de diferentes disciplinas como la filosofía, la ciencia política, la psicología y la economía, entre otras, en cuanto a que vivimos en tiempos del llamado sujeto postsoberano.

A diferencia del sujeto soberano, autónomo y capaz de elegir conforme a la razón lo mejor para sí y para la sociedad en que vive, concebido por la Ilustración racionalista liderada por René Descartes, el postsoberano es un individuo afectado al momento de actuar por emociones, sentimientos y sesgos, que no siempre le llevan a elegir lo mejor, lo justo o lo más beneficioso.

Asunto de la mayor relevancia el anterior, en la medida en que las instituciones que hacen posible la sociedad abierta, esto es, las instituciones de la democracia, el libre mercado y el Estado de Derecho, fueron ideadas en gran medida asumiendo la existencia del sujeto soberano, que es capaz a través de la razón y del control y sometimiento de sus emociones, de dar respuesta a los conflictos y desafíos derivados en la vida en sociedad.

Pero si observamos a las sociedades reales en nuestro tiempo, y los estudios que de ella hacen las disciplinas antes mencionadas, se advertirá sin dificultad que las personas en general usamos la razón para tomar muchas de nuestras decisiones y adoptar conductas, perseguir fines, etc., pero que no es la razón –nunca lo ha sido– la que nos impulsa a hacer tal o cual cosa, sino que más bien son emociones, sentimientos, afectos, los que de forma consciente o inconsciente nos mueven a usar la razón de una u otra manera.

Ya David Hume lo había advertido, ratificando lo que los antiguos filósofos griegos habían detectado: que la razón no puede ser sino esclava de las pasiones, de los afectos. De este modo, no es solo en contextos éticos, lúdicos o estéticos cuando los individuos somos impulsados por las emociones a actuar o no actuar, a defender y promover una postura u otra, sino también en contextos morales, económicos y políticos.

Esta constatación es la que causa pavor en muchos, pues se entiende que las emociones, por su carácter “irracional”, no son aliadas naturales de la democracia, el libre mercado y el Estado de Derecho, sino que más bien lo son de los populismos, los autoritarismos y los colectivismos, y que la oportunidad que tienen aquellos de prevalecer en las sociedades actuales pasa por formar sujetos lo suficientemente racionales como para rechazar estos movimientos antiliberales, a partir por ejemplo de cálculos costo-beneficios y utilitarios.

Dicho de otra manera, sostienen algunos, que solo en la medida que cada vez más y más personas logren anular emociones como el resentimiento, el odio, la envidia, el amor, la compasión, la admiración o el miedo, al momento de actuar en los campos de la moral, la economía y la política, y se guíen en exclusiva por la razón, es que podrá asegurarse la libertad, el pluralismo, la alternancia en el poder y la generación de riqueza.

Que es justo lo que no parece hacer el sujeto postsoberano actual, cuyas emociones son constantemente estimuladas no solo por movimientos colectivistas –nacionalismos, ideologías de género, etc.–, sino por las nuevas tecnologías y formas de entretenimiento, la corrección política, la victimización creciente y el llamado “sentimentalismo tóxico”, lo que le lleva a guiarse cada vez más por afectos y sentimientos, y no tanto por su razón.

¿Quiere ello decir que al faltar el presupuesto antropológico que la Ilustración racionalista concibió como base de las instituciones de la sociedad abierta, estas están condenadas a caer y ser sustituidas por las instituciones promovidas por los movimientos populistas y autoritarios, esto es, por autocracias, intervencionismos o planificación central y por justicia impartida desde una ideología oficial?

Es decir, ¿si no logramos anular o someter nuestras emociones mediante el uso de la razón, estamos condenados a ser manipulados por cantos de sirenas y ser víctimas de regímenes contrarios a la libertad individual?

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https://www.elcato.org/emociones-razon-y-sociedad-abierta
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