La Crisis Subprime no fue una crisis del capitalismo

Acontecimientos alrededor del mundo
Avatar de Usuario
Fermat
Mensajes: 5400
Registrado: 11 Ago 2015 5:31 am

La Crisis Subprime no fue una crisis del capitalismo

Mensajepor Fermat » 24 Sep 2018 3:03 am

Iván Carrino• 20 septiembre, 2018•

El lunes 15 de septiembre de 2008 el mundo amaneció con la noticia financiera más impactante de los últimos tiempos. Lehman Brothers, un banco de inversión norteamericano fundado en 1850 y con activos por nada menos que USD 690.000 millones, había iniciado formalmente el proceso de bancarrota.

Una semana antes, la presión sobre la empresa venía creciendo de manera incesante. Sin embargo, ni siquiera sus empleados preveían dicho final.

“Nunca pensamos que iba a colapsar” confesó Luis Sánchez, un “VP” de la empresa, en una entrevista reciente concedida al Wall Street Journal.

Lo mismo pensaba Larry Bortstein, el director de la parte legal-tecnológica de la compañía:

“Había una sensación de que, de alguna manera, los ejecutivos encontrarían la forma de inventar algo para salvar a la empresa.”

Según cuenta Lynn Gray, la directora global del área administrativa, el viernes 12 de septiembre la mayoría de la gente dejó su oficina creyendo que el fin de semana la compañía sería comprada por Bank of America o Barclays.

Sin embargo, los acontecimientos tomaron un rumbo distinto:

“El domingo recibí una llamada de uno de los Gerentes Senior. Me pidió que fuera a la oficina y me dijo que me estaba llamando desde la Reserva Federal”

Por la noche, los 26.000 empleados de Lehman Brothers recibieron un correo electrónico donde se les explicaba que la empresa había declarado formalmente la quiebra. A la mañana siguiente, las imágenes de los empleados retirándose del edificio con sus pertenencias guardadas en cajas recorrieron el mundo.

Fue la quiebra más grande la historia. Lehman tenía una deuda de USD 613.000 millones, cuatro veces la que llevó a Argentina a su default en 2001.

Punta del Iceberg

Lo sucedido con este gigante de la banca de inversión no fue algo aislado. Ya hacía varios meses que el sector financiero en Estados Unidos venía sufriendo una crisis generalizada de confianza, con los valores de sus acciones cayendo a ritmos espectaculares.

Wall Street literalmente se venía abajo. Entre diciembre de 2007 y diciembre de 2009, el índice de acciones Standard & Poor’s mostró 12 meses de variaciones negativas. El mes de la quiebra de Lehman aceleró la debacle. Septiembre, octubre, noviembre y todos los meses siguientes hasta abril de 2009 fueron negativos para la bolsa norteamericana.

El S&P 500 había perdido nada menos que 524 puntos, una caída del 41%.

El desplome financiero era el resultado de una irresponsable acumulación de préstamos de mala calidad por parte de los bancos y otras entidades, especialmente enfocados en el mercado de la vivienda. En los años previos al 2008, el crédito había fluido en cantidades industriales hacia el sector hipotecario, estimulando un boom de producción, ventas y suba de precios.

Pero un día la fiesta llegó a su fin. Muchos de los créditos otorgados habían ido a acreedores “sub-prime”, quienes tenían poca capacidad de pago, especialmente cuando las tasas de interés comenzaron a subir.

El castillo de naipes se derrumbó.

Crisis del capitalismo

10 años después, todavía se debaten las causas de la recesión. La versión más comúnmente escuchada es que la de 2008-09 fue una más de las tantas “crisis del capitalismo” que ocurren cada tanto.

La explicación que se ofrece en este sentido es algo así: dado que los agentes económicos son extremadamente codiciosos, siempre inventarán formas creativas para generar ganancias, sin importar las consecuencias sobre el resto de la economía.

Así, los banqueros decidieron prestar a quienes no podían repagar sus deudas solo para agrandar sus carteras de préstamos y multiplicar su rentabilidad, incluso cuando prestaran a tasas bajas. En la misma línea, los operadores inmobiliarios vendieron cualquier cosa, y lo mismo hicieron los consumidores, compraron solo porque pensaban que su vivienda iba a subir de precio.

Así, sin control por parte del estado, la especulación sin freno habría llevado al posterior desastre.

Ahora bien, esta lectura de los hechos es ingenua y, además, incorrecta. Es que si la codicia fuera la causa de las crisis, también deberíamos decir que la fuerza de gravedad es la causa de los accidentes aéreos. No obstante, a pesar de que la fuerza de gravedad empuja a todos “hacia la tierra”, los aviones igual vuelan.

Lo mismo pasa en los mercados financieros: la codicia es una constante y no siempre hay crisis.

En su trabajo “La Casa que Construyó el Tío Sam”, los investigadores norteamericanos Peter Boettke y Steven Horwitz analizan las raíces profundas de la crisis subprime. Para ellos, la debacle financiera vivida hace 10 años poco tuvo que ver con el capitalismo y mucho con el intervencionismo.

De acuerdo con su investigación, la crisis no fue más que el estallido inevitable de una burbuja insostenible alimentada por la política monetaria de la Reserva Federal y la política regulatoria del gobierno federal.

Para Boettke y Horwitz:
“Entre 2001 y 2006, la Reserva Federal persiguió la política monetaria más expansiva desde, al menos, la década de 1970, empujando las tasas de interés muy por debajo de su nivel natural.

En enero de 2001, la tasa de los fondos federales, la más importante que la Fed controla, estaba en 6,5%. 23 meses más tarde, después de 12 recortes consecutivos, se ubicó en 1,25%…”

Gracias a esta política monetaria ultralaxa es que se realizaron muchas inversiones incorrectas, pero no producto de una “exuberancia irracional, sino por una Fed que prácticamente regalaba dinero para ser invertido en casi cualquier cosa.

La manipulación de la tasa de interés por parte de la Reserva Federal estaba enviando la señal incorrecta a los inversores, y también a los constructores de viviendas. Se indicaba falsamente que había crédito barato y que los proyectos de inversión serían viables en el largo plazo.

Fannie y Freddie
Por si esto fuera poco, existieron nuevas intervenciones que inflaron artificialmente el mercado de la vivienda. Fannie Mae y Freddie Mac eran dos empresas con patrocinio estatal que operaban en el mercado secundario del crédito. Básicamente, una vez que un banco comercial otorgaba un crédito hipotecario, luego podía vendérselo a estos dos gigantes a cambio de un descuento.

El tema es que Freddie y Fannie estaban aseguradas contra pérdidas, puesto que el gobierno saldría al rescate de las mismas, dado que se trataba de “Empresas Patrocinadas por el Estado”, o GSE, por sus siglas en inglés.

Además, a Fannie y Freddie se las presionó para que favorecieran el crédito a los sectores “postergados”, motivo por el cual diseñaron toda una serie de instrumentos para facilitar el acceso.

De acuerdo con los Boettke y Horwitz:
“Las bajas tasas de interés, combinadas con la compra de hipotecas por parte de las paraestatales Fannie y Freddie, hicieron alta y artificialmente rentable prestar a cualquiera que quisiera un crédito para su vivienda”.

Aprender la lección
A diez años de la más fuerte recesión económica de la historia global, es importante que aprendamos la lección. Si nos guiamos por la lectura tradicional de los hechos, avanzaremos con medidas de más regulación, más restricciones financieras y nuevos estímulos monetarios que generarán burbujas que inevitablemente terminan en nuevas crisis.

Pero si aceptamos la otra lectura, entonces deberíamos movernos en el sentido contrario. Menos regulación, más libertad para las empresas y los consumidores, y una economía más sostenible en el largo plazo.

https://contraeconomia.com/2018/09/la-crisis-subprime-no-fue-una-crisis-del-capitalismo/
  0

Avatar de Usuario
Fermat
Mensajes: 5400
Registrado: 11 Ago 2015 5:31 am

Re: La Crisis Subprime no fue una crisis del capitalismo

Mensajepor Fermat » 26 Sep 2018 7:02 am

Para poner opiniones opuestas sobre el tapete:

La gran crisis, diez años después
Alejandro Alarcón, 24 de septiembre, 2018

Desde el punto de vista financiero, el mundo está más seguro, pero la coordinación para mejorar los efectos de cualquier crisis debe continuar.

Han pasado 10 años desde la caída de Lehman Brothers, que sumergió al mundo en la peor crisis económica y financiera de la historia. Peor, porque el número de países en recesión durante 2009 fueron más de 100, incluyendo Chile.

Lehman Brothers llegó a ser el símbolo del inicio de esa recesión, por las pérdidas de dinero que tuvo sobre los llamados préstamos tóxicos y valores ligados a la propiedad en Estados Unidos. Asimismo, el comercio mundial se contrajo casi a la mitad de lo que venía mostrando en años anteriores, un importante recordatorio de los efectos que puede generar la llamada guerra comercial entre Estados Unidos y China hoy.

Ciertamente la contracción del crédito y la necesaria austeridad fiscal que muchos países tuvieron que implementar provocaron también importantes caídas en el consumo e inversión a nivel mundial. Esto obligó a los bancos centrales de muchos países a reducir significativamente las tasas de interés y a recurrir a estímulos monetarios a través de la compra de bonos públicos y privados alrededor del mundo para crear dinero, cuando se dieron cuenta que las medidas tomadas no eran suficientes para poner en marcha a las economías afectadas nuevamente. También esto impactó y ayudó al vendaval populista que hemos observado en muchas latitudes, especialmente en Latinoamérica, y las críticas a la globalización, que tiene como principal estandarte nada menos que al Presidente de Estados Unidos.

Cuando terminó la crisis financiera, los estímulos monetarios y las bajas tasas de interés proveyeron una importante cantidad de capitales que fluyeron a los llamados países emergentes. Esto fue especialmente aprovechado por países con esquemas populistas, quienes expandieron el gasto provocando fuertes desajustes y el sobrecalentamiento de sus respectivas economías. Los casos de Argentina y Turquía son los más claros y ambos enfrentan actualmente severas crisis cambiarias y de financiamiento internacional.
El ajuste al alza de la tasa de interés y el fortalecimiento del dólar aumentó el valor de la deuda y la probabilidad de no pago de la misma.

La cooperación internacional debe incrementarse entre los países del llamado primer mundo.

Una mejor manera de evaluar las crisis es calculando la probabilidad de su ocurrencia y apuntar en el futuro a reducir el tamaño de éstas. Una parte importante del esfuerzo ha apuntado correctamente a consolidar las regulaciones bancarias, sobre todo aquellas ligadas a que las entidades financieras provean con más capital su funcionamiento y operación. También se han construido alrededor del mundo una gran cantidad de estructuras financieras que permiten mitigar los riesgos de las transacciones, con instrumentos derivados, a través de infraestructuras, como contrapartes centrales, que tienen carácter privado, que son reguladas por bancos centrales y que permiten reducir el riesgo de aquellas transacciones significativamente.

Por otra parte, la cooperación internacional debe incrementarse entre los países del llamado primer mundo. El fortalecimiento del dólar está complicando el estado de la deuda que aún mantienen los países europeos, tal vez con la excepción de Alemania, lo que pone en duda el futuro del euro.

Está claro que a 10 años de la crisis, y desde el punto de vista financiero, el mundo está más seguro, pero la coordinación financiera para mejorar los efectos de ella debe continuar. En el contexto actual, el Presidente de Estados Unidos muestra desprecio por la interacción global, no solo en materia financiera, sino también respecto al libre movimiento de bienes y servicios, ignorando que fue lo que trajo la mayor reducción de la pobreza y el mayor impacto en el crecimiento y el empleo en el mundo después de la II Guerra Mundial.

https://www.ellibero.cl/opinion/alejandro-alarcon-la-gran-crisis-diez-anos-despues/
  0

Avatar de Usuario
InkeyZero
Mensajes: 483
Registrado: 07 Feb 2018 4:32 pm

Re: La Crisis Subprime no fue una crisis del capitalismo

Mensajepor InkeyZero » 26 Sep 2018 6:56 pm

Una de las aberraciones que se dieron en aquella catástrofe financiera fue la creación de un instrumento de "seguro de impago de deuda" sobre préstamos tóxicos. (CDS o Credit Default Swap)

El objeto de una póliza de seguro es indemnizar pérdidas, sin generar ganancias, Por esto existe el principio de interés asegurable, según el cuál al tomador/beneficiario le conviene más la preservación del bien asegurado que su deterioro/destrucción. Si este interés no existe, se presenta una oportunidad de fraude.

Otra forma de fraude es pretender que la pérdida de un bien se pague más de una vez. Por ejemplo, un automóvil solo puede ser asegurado una vez, y el beneficiario, a quién se le resarce el daño, es el dueño del mismo. Si una persona quisiera asegurar su vehículo dos veces, para intentar cobrar dos veces una eventual pérdida total, estaría haciendolo de forma fraudulenta. Pues ante una pérdida X, él intenta obtener 2X.

El instrumento que crearon sobre los créditos tóxicos estaba de tal manera fuera de lógica, que permitía vender el seguro de impago a cualquiera y en la cantidad que quisiera. Eso implica que ese "seguro" no consideraba interés asegurable, ni la limitación de la obligación de pagar solo hasta el monto de la pérdida original. En otras palabras, un crédito por X suma podía estar asegurado n veces. Imaginense el despelote ante un impago.

Esa fue una parte de la bola de nieve que empezó a rodar colina abajo gracias a que el gobierno le pidió a las instituciones prestar dinero a los que no tenían solvencia demostrada para pagar.
  0


Volver a “Internacionales”

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 6 invitados